jueves, 3 de marzo de 2016

¡Adiós maltratador!


Mujeres: Estiman, avistan y discurren mas alla de un elemento tangible. Evalúan la rectitud, la prudencia y el discernimiento como espécimen coetáneo. Conceptuan la pauta, y, nominan la cota de benevolencia en cada psiquis codeado.




Mujeres: Abstienen tanto como adquieren, revisan y amilan confeccionar reparación. Guarecen sus detrimentos en si mismas, custodian sus entradas para acoger las ridículas de otros e insisten por reír pese a radicarse acoquinadas.




Mujeres: Cual brotes simulan; Trivialidad enmascara meollos agostados, con centenares de púas tachonados en ellos...
Tan solo son trebejos ante inspecciones aficionadas, que son maniobradas cual papiro: Para excederlo, renombrarlo, guarecerlo de lo aparente y calcinarlo hasta que de el solo transigen los despojos.





Mujeres: Maltratadas, castigadas e humilladas. Intrépidas; que perpetúan por un irrisorio alborozo, que idealizan con espaciar sus alones y al fin, desertar de la morada que las enchiqueró durante anuarios.




"Tu, que te agazapas, que tan detrimento urdes y como légamo acometes troquelarme... Repícate y acéchame... ¿Acacaso calculas ser avezado de enseñioriarte de mi necrología? Pues recitas - Que sin ti no soy nada- ... Ya reitera fisgar a tus extramuros... La clausura te convoya."

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