Sangre; Que contrastas lo sucesorio, que reseñas como sujeto terrenal, que te propalas por mis arterias, y, que sugieres el pálpito de mi núcleo.
Sangre; que arrollas tanto como engendras; Te diseminas entre el desafuero, eres refrendatario de las divergencias, y, que promulgas el colofón de un hálito.
Sangre; que por tantas eres redentora y por otras tan hastiada. Que peregrinas la coyuntura de serafines caidos desmoronados, que rotulas por tus torrentes: Avidez, cólera y zozobra.
Sangre; cual rubí delirio eres tornasol, que tiznas mis palmas de omisión, y, que floreces de arañazos que la edad no alcanzará reponerse. Ápice tras ápice techas mis níveas cubiertas, fase a fase me envicié entre la nebulosidad y con dilación postergo la calamidad que por segundo propósito empeño.
" Sangre, tan perniciosa como esperanzadora... "
"L."
No hay comentarios:
Publicar un comentario