Apacible musicalidad: Chelos, violines y pianos. Arpegio, pautas y notas extraordinariamente armonizadas... Altos, bajos y una lexía que atrona sobre mis oidos, que me embauca y proyecta sugestionarme.
Copla que anega la vacante entre estos cuatro lechosos muros, que colman los orificios que fueron ulcerados en mi voluntad y que despojan a la claridad emociones ya despedazadas por la materialidad.
Convicciones continuan evidenciadas en papiro como si de una ofrenda para el porvenir resistiera alli encarnada; Querubines rodados, leviatanes rebrotando cual Fénix y espectros germinando de los sectores mas recónditos de mi entendimiento; Todos ellos arropados en lobreguez.
"Cordial balada que seduce mi aurícula, que enloda mis retinas, que trastoca mi sagacidad y que hace tantear entre versos...
Entre letrillas descuido mi resuello, entre topetazos de dicción resarzo el alento disipado, y, entre romanzas... Mi mundo sigue girando"
"L."
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