Cabeza, ¿Porque sigues torturandome?
En ella como bombas atomicas estallan comentarios de unos y habladurias de otros.
Fui socialmente asesinada, mentalmente degenerada y por completo marginada, tan solo fui objeto del tiempo, cual caprichoso, convirtio mi ser en objeto de mofa y burla.
Felicidad, dulce termino que nunca llegue a experimentar, fuera de mi vocabulario te encuentras e incluso llegue a convencerme de que no existias.
Logros, metas, todas ellas tachadas de mi lista de propositos... ¿Para que seguir luchando en una batalla perdida?
Preguntas, cuestiones, afirmaciones y negaciones, todas ellas revolucionan mis latidos, hasta llegar a apagarlos.
Lamentable es caer en rutina, convertir mis anhelos en "No quiero" y temerosa de las consecuencias, restringir lo que mas deseaba.
Es cierto, Volvio a tumbarme, por tercera vez en cuestion de cinco años... Jamas quise admitirlo y aunque ahora lo hago, no deseo ser consciente de mis actos.
Huesos marcados, delgadez extrema y un aparato del infierno que me controla. Culpable depresion que me hizo recaer a ti Ana y a tu obsesion por castigarme a cada vez que los remordimientos me atormentan.
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